Lo habéis decidido, os casáis. Puede que ya os hayáis imaginado camino a la ceremonia en la que os daréis el “sí quiero” o que os preguntéis por cómo será vuestro atuendo ese gran día. Puede, incluso, que por vuestra cabeza hayan ido desfilando algunos temas musicales para abrir el primer baile de la vida de esposos. Sea como sea, sabéis que queréis dar el paso. Pero falta, ahora, que lo sepan todos aquellos que os rodean y que, por supuesto, queréis tener cerca en esa jornada tan especial. Por ello, las invitaciones de boda son uno de los primeros preparativos que deberéis tener en cuenta. Hablar de invitaciones en una boda es hablar de variedad. Pero independientemente del diseño, a la hora de escogerlas debéis tener en cuenta unas pautas básicas.
Las invitaciones para boda suelen seleccionarse de nueve a seis meses antes de la fecha del enlace. Puede que os parezca pronto pero esta impresión cambiará en cuanto empecéis a ojear algunas propuestas. A la hora de decantarse por una o por otra, has de saber que las invitaciones ideadas para bodas se conciben como una carta de presentación. Es decir, será la primera toma de contacto que, oficialmente, tendréis con vuestros invitados. Por ello, es importante cuidar su estilo y que este refleje vuestra personalidad. Hay novios que apuestan incluso por utilizar en ellas los mismos colores que se lucirán en las flores o en la decoración del evento, para así unificar todo el aspecto de su enlace.
El momento de entregar las invitaciones depende mucho de vuestras circunstancias personales. Si vuestros amigos o familiares viven lejos, mejor darlas cuanto antes. Si todos residen en la propia ciudad podréis esperar un poco más. En todo caso, una norma no escrita recomienda iniciar el reparto unos tres meses antes de la fecha del matrimonio.
Estas condiciones afectan también al modo de entrega. Si podéis, nada más cercano que visitar a cada uno de vuestros amigos y familiares para darles en mano vuestras invitaciones de boda. En caso de que no sea posible, el correo electrónico es, actualmente, una opción en auge.
Y, en cuanto al modo de adquisición de estas invitaciones, hoy en día el comercio electrónico hace de este preparativo uno de los más fáciles de vuestro enlace. Desde la comodidad del hogar, podéis escoger el modelo deseado, el formato, el número de invitaciones que necesitáis y personalizar estos diseños. Hasta las recibiréis en casa sin más complicación que sentarse y organizar el calendario de entrega.
En resumen, organizar vuestra boda será un proceso que, una vez casados, recordaréis con mucho cariño. Ilusión, nervios y sentimientos a flor de piel son las señas características de un proceso que empieza en una invitación y termina en una gran emoción.